El bosque de San Juan de Aragón de la Ciudad de México alberga especies de flora y fauna, es un espacio verde que combina actividades deportivas y recreativas para el goce de la ciudadanía, fue declarado Área de Valor Ambiental.
Sin embargo, con el paso de los años el bosque ha experimentado problemas ambientales que deterioran las condiciones de equilibrio dentro del ecosistema, la contaminación de los cuerpos de agua, la calidad del agua se determina por el flujo de tratamiento del lago y las concentraciones de fósforo y nitrato que producen micro algas y también eutrofización.
Existen registros que el lago presento una coloración verde y olor desagradable referente a un aspecto de abandono.
La creación de humedales artificiales ha beneficiado al crecimiento de flores
acuáticas y refugio para aves (Hernández, 2015). Las principales especies de
animales y árboles son nativas de la zona.
El bosque ha sido catalogado por su
público como de los más abandonados durante algunos periodos de gobierno, donde
la deforestación, cierre de instalaciones, obras inconclusas fue
evidente, el deterioro del ecosistema se debe en parte a sus visitantes,
el lago del bosque de Aragón es contaminado por alimentar a los peces, patos y
aves de manera clandestina, lo que ocasiona un exceso de materia orgánica en
el lago; la acumulación de residuos sólidos urbanos dentro del bosque así como
su manejo y tratamiento, falta de mantenimiento en instalaciones recreativas y
culturales, sobrepoblación en espacios públicos así como la falta de educación
ambiental, dentro del parque se realizan labores ligadas al reciclaje e
intercambio de productos agrícolas, talleres ambientales.
Descripción
El bosque de San Juan de Aragón está ubicado en la alcaldía de Gustavo A. Madero tiene una extensión territorial de 162.028 hectáreas, de las cuales 70.94 % son áreas arboladas o con vegetación, se encuentra en una altitud promedio de 2240m, precipitaciones anuales de 475 a 630 mm y suelo tipo solanchak, se considera la segunda área verde más grande de la Ciudad de México (Secretaría del Medio Ambiente, 2003).
En los componentes bióticos encontramos distintas especies de arbustos y vegetación herbácea, así como animales ajenos al zoológico como Zanate mexicano (Quiscalus mexicanus), pato real (Cairina moschata), garzón blanco (Ardea alba), ardilla gris mexicana (Sciurus aureogaster), colibrí (trochilidae), pájaro carpintero (Melanerpes erythrocephalus), gorrión mexicano (Haemorhous mexicanus), tilapia (Oreochromis), entre otros. Entre los árboles encontramos casuarina (Casuarina equisetifolia), de eucalipto (Eucaliptus camaldulensis), cedro (Cupressus lusitánica Mill) , pirul (Schinus molle) , ciprés (Cupressus sempervirens) , fresno (Fraxinus uhdei) .
La diversidad biológica del bosque también determinada por ciertas características en el lugar donde se desarrollan, produciendo variaciones y adaptabilidad dentro del bioma con factores deteriorados.
El zoológico de San Juan de Aragón fue inaugurado en 1964, alberga 635 individuos de 120 especies diferentes de fauna silvestre, como el lobo gris, perrito de la pradera, Jaguar, Borrego cimarrón, Saraguato, de especies exóticas encontramos: Jirafa, Lobo Marino, Cebra, Hipopótamo, Antílope, entre otros (Gobierno de la Ciudad de México, s.f.).
Importancia
Los bosques mejoran de la calidad del aire; los árboles absorben el CO2 disuelto
en la atmosfera, entre mayor sea la tasa poblacional de árboles, los niveles de
CO2 disminuyen en la ciudad, por lo tanto, hay generación de oxígeno, contribuye
a la mitigación del cambio climático.
El ciclo hidrológico se regenera de manera rápida y constante, la
captación y filtración del agua recircula por el ecosistema y recargar los
mantos freáticos.
Los bosques albergan diversidad biológica organizada en poblaciones y
comunidades, es importante preservar los hábitats para evitar pérdida de biodiversidad
a nivel nacional, es un refugio de especies nativas y migratorias.
Contribuyen al desarrollo integral de la sociedad al prestar servicios
de actividades recreativas, deportivas, culturales y ambientales, también
genera espacios de belleza escénica, toma de fotografías y valoración de
paisaje.
Disminuyen la erosión de los suelos, los nutrientes de los ciclos de
azufre, nitrógeno, fósforo se regeneran, la materia se conserva para seguir
alimentado las raíces.
Ayuda a crear empleos ligados al turismo, comercio de artículos en
parques, reactiva la economía de la zona.
Conservación
Estas rutas de acción se eligieron en base en la observación del lugar donde está ubicado el ecosistema de bosque, se puede
observar que el lago está eutrofizado y deforestación.
Objetivo: disminuir el nivel de contaminación en el
lago del bosque de San Juan de Aragón, fomentar la tasa poblacional de
distintas especies de árboles nativos de la región.
Ruta
de acción 1. Establecer un
plan de conservación de la diversidad biológica, reconociéndola importancia de
reforestar con especies nativas como casuarina (Casuarina
equisetifolia), de pirul (Schinus molle), ciprés (Cupressus
sempervirens), fresno (Fraxinus uhdei), muestra adaptabilidad, se
pueden llevar a cabo la ejecución de programas federales de la CONAFOR como
campañas de reforestación, así mismo implementar la construcción de un vivero
para preservar la variabilidad genética de poblaciones que sean de rareza o
presenten condiciones de tolerancia, en este caso la infraestructura será a
largo plazo y contara con capacitación en el manejo de tejido forestal, también
se buscara apoyos por parte de la alcaldía de la Gustavo A. Madero para
ejecutar campañas forestales.
Ruta
de acción 2. Fortalecer el
control de la eutrofización del lago del Bosque de San Juan de Aragón mediante
un sistema de humedales artificiales que depuren y filtren una parte del lago
para su drenaje y eliminar excesos de acumulación de residuos con micro algas,
debe revisarse la tasa poblacional de especies que habitan el lago, debido a
que sus desechos pueden sobrecargar la capacidad del lago, de igual manera los
visitantes acostumbran a alimentar estas especies sin prevención y control de
la contaminación, se necesita infraestructura especializada, tanto en diseño y
construcción de sistemas de tratamiento de humedales, “es una eco tecnología que mediante procesos de
biotransformación y mineralización, permite reducir la concentración de
carbono, nitrógeno y fósforo, por debajo de lo establecido por la normatividad
vigente” (Luna y Ramirez, 2004).
Los ecosistemas sufren transformaciones por actividades humanas que generan conflictos en sus ciclos de regeneración y pone en riesgo a las poblaciones de la comunidad de especies de animales y plantas que dependen directamente de las condiciones y los productos que incuba el bosque.
El caso del bosque de San Juan de Aragón muestra la compleja línea entre la conservación y las líneas de acción, principalmente porque estás líneas no tienen seguimiento o gestión que permitan el desarrollo sustentable y el equilibrio ecológico, la amenaza del crecimiento de la mancha urbana pone a prueba la resiliencia y capacidad de carga del ecosistema, el bosque es una fuente de oxígeno que beneficia a la ciudadanía, realizar actividades deportivas y recreativas dentro de instalaciones promueve el turismo, sin embargo, no existe un valor de conservación de la naturaleza, en la actualidad el bosque enfrenta diversos retos, los cuales destacan; deforestación, acumulación de residuos sólidos urbanos y contaminación del lago.
Los bosques urbanos deben tomar medidas de conservación, los recursos del bosque tienen alta demanda, por ello se recomienda plantear estrategias que promuevan bienestar de la naturaleza.
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